Tuesday, September 2, 2008

anaia

Berlineko bidea beribili nahian nenbilela, anaia galdu zaidala (edo galdu dela) beste bide baten ertzeren batean konturatu naiz.

Tristura sartu zait. Jakin badakit gauza batzuk ezin direla azaldu, ezta urlertarazi gutxiago ere.

Bruselara joan da, batek daki betirako ez ote den. Hiri horren alderik grisenaz kutsatuko den ez dakit nik. Hilda bizitzearen aldamenean, kobazulotik saiatzen ahalegintzea sorte ikaragarria izatea da. Eutsi horri, Anuska.

Bitartean, Berlinetik ekarritako hiru pintzelkadak besterik ez dut interneteratuko.

La primera, un "oroimen" a los genocidios, pensado para uno, pero válido para todos. Tumbas, de gente grande, de gente chica, todas diferentes, curvadas, no paralelas, a veces convergentes y a veces divergentes. Desde la distancia, todas iguales e impenetrables. Desde la cercanía, distintas y penetrantes.

Entre ellas, gracias a gaia, corren y ríen niños, rubios, sonrientes y ajenos. Parece que exista siempre una enésima oportunidad q nos resistimos a aprovechar. Un cielo azul no habría recogido tan bien el pesar de ese no tomar ese tranvía para SP.




La segunda, Tacheles, un monumento a la contracultura asumida. Se le puede tachar (tácheles, sí) de asimilada, pero sigue siendo un símbolo de alzamiento popular, de gamazada como las de antes. Aquí ya no nos quedan, nunca seremos una ciudad retro-postmoderna. En la que se recoja lo bueno de la modernidad, y se elimine lo malo. Berlín, ciudad lenta.


Y no, no se puede decir que sea la ciudad de la interculturalidad, pero sí que aún ha sabido mezclar piedra y papel, nieve y resol. Hacen falta ojos nuevos, para apreciarlo. Lo decía Proust, me lo dijo una bruja wena.





"El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en verlo todo con ojos nuevos"
M.Proust.

No comments: